FRIKISMO, ESCALERAS DE PELICULA Y LUCES EN LA SKYTOWER. Día 13.
Una visita muy especial: las escaleras de Your Name

Este día comenzaba con una misión especial. Queríamos volver a Akihabara para explorarlo con calma, pero antes hicimos un desvío muy ilusionante. Como sabéis, a Samuel le encanta el manga y el anime —de hecho, este viaje a Japón fue una idea suya—. A nosotros nunca se nos había pasado por la cabeza venir aquí; pensábamos que era demasiado caro y complicado. Pero poco a poco, él fue plantando la semilla… hasta que un día vimos Your Name y algo hizo clic.
Para los que no la conozcáis, Your Name (dirigida por Makoto Shinkai) es una película preciosa sobre dos adolescentes, Taki y Mitsuha, que intercambian cuerpos misteriosamente desde distintos puntos de Japón. Es un relato de amor, identidad, tiempo y destino… visualmente espectacular. Desde entonces, pasó a ser una de nuestras películas favoritas y fue parte de lo que nos enamoró del anime.
Una de las escenas más icónicas transcurre en unas escaleras al pie de un santuario. Y no podíamos no ir. Gracias a Google Maps (bendita tecnología), teníamos la ubicación guardada desde casa. Así que nos plantamos en el santuario Suga, un pequeño templo escondido en una zona tranquila de Tokio… y allí estaban. Las escaleras. Las mismas.
📍 Ubicación del santuario Suga:
5 Chome-30-1 Yotsuya, Shinjuku City, Tokyo 160-0004, Japón
La emoción que sentimos al verlas fue indescriptible. Por supuesto, recreamos la escena —con menos dramatismo— y disfrutamos ese momento tan friki con una sonrisa. Llegamos pronto, así que al principio estábamos solos, pero poco después empezó a llegar más gente. Está claro que no somos los únicos fans.


No te pierdas nuestra Guía Práctica de Tokio para poder orientarte en esta inmensa ciudad.
Explorando Akihabara: el paraíso otaku de Tokio
Después de esa visita exprés, nos dirigimos por fin a Akihabara, el barrio tecnológico y otaku por excelencia de Tokio. Y lo recorrimos como se merece: tienda por tienda, vitrina por vitrina, entre videojuegos nuevos y retro, consolas antiguas, figuras de anime y merchandising de todo tipo.
Nos sorprendió que no hubiera tantas gangas como esperábamos, pero con mirar ya éramos felices. Era una auténtica locura visual.



Almuerzo diferente en Mos Burger
A la hora de comer, Akihabara estaba lleno hasta la bandera. Había muchísimas opciones, pero casi todas con colas eternas, así que optamos por algo rápido y diferente: Mos Burger, una cadena de hamburgueserías japonesa.
Probamos hamburguesas de gambas, con salsa teriyaki… no era comida japonesa tradicional, pero sí algo distinto y original. ¡Y eso nos valía!
La experiencia surrealista en un maid café de Tokio
Mientras paseábamos, nos encontramos con muchas chicas disfrazadas estilo anime repartiendo publicidad para los maid cafés. Decidimos probar uno por curiosidad: Maid Dreamin, uno de los más conocidos.
Nada más llegar, apuntas tu nombre y esperas turno. Pagas por el tiempo dentro (no recordamos cuánto, pero no era barato), y aparte lo que consumas. Al entrar, las camareras gritan un «¡Bienvenidos!» y empieza el espectáculo.
Todas iban disfrazadas de sirvientas con estética anime. Es una mezcla de inocencia e insinuación que resulta… curiosa. No es sexual, pero sí bastante peculiar. Nos trataron como «amos», y todo lo que pedías venía decorado con caritas de ositos, conejitos, etc.
Nosotros pedimos una copa de helado con cara de osito. Al servirla, tenías que repetir frases en japonés como “oki oki, tiki tiki” haciendo corazones con las manos. Entre la vergüenza y la risa… inolvidable.
También hacen un pequeño espectáculo y puedes hacerte fotos con las camareras (pagando, claro).
En resumen: lo vivimos, nos reímos, nos sentimos un poco incómodos y probablemente no repetiríamos. Es caro, artificial… pero muy japonés.



Un desfile tradicional en Asakusa: Tanabata en Kappabashi
Después del frikismo, regresamos a Asakusa, porque sabíamos que esa noche se celebraba un desfile especial por el Tanabata en la calle Kappabashi (Shitamachi Tanabata Matsuri).
El desfile fue corto pero precioso. Hombres y mujeres vestidos con trajes tradicionales desfilaban al ritmo de música japonesa en vivo. El ambiente era mágico: farolillos, tiras de colores, y al fondo… la Tokyo Skytree.




Si quieres saber más sobre este festival no te pierdas este post de nuestra web favorita de Japón.
Luces de la Skytree y cena temática de Kirby
Al ver la Tokyo Skytree, nos dimos cuenta de que aún no la habíamos visitado. Así que fuimos andando hasta el río, cruzamos y nos hicimos la típica foto con el edificio Asahi, ese que parece tener una caca dorada encima (sí, lo dijimos 😄).

Al llegar a la base de la Skytree queríamos subir, pero había colas enormes y el precio era elevado. Decidimos quedarnos abajo… y qué buena decisión.
Cuando anocheció, la Skytree se iluminó y cambiaba de color: rosa, azul, rojo… un espectáculo precioso que vimos gratis desde fuera.



En la base hay un centro comercial con varias tiendas y restaurantes temáticos. Fuimos directos al restaurante de Kirby, pero hay que reservar con un mes de antelación online. Aun así, se podía pedir comida para llevar.
Samuel cenó una hamburguesa con pan rosa y la cara de Kirby, acompañada de patatas en forma de estrella. Estaba encantado.


Última cena improvisada… y descanso merecido
Nosotros queríamos sushi, pero la espera era de dos horas. Así que fuimos a un supermercado cercano, compramos comida para llevar y regresamos en autobús porque ya no podíamos más con los pies.
Nos fuimos directos a descansar después de un día intenso, lleno de frikismo, emoción y luces de colores. Japón seguía sorprendiéndonos… y aún nos quedaba mucho por descubrir.
🎥 Mira el vídeo de este día en nuestro canal
No olvides suscribirte para más aventuras en Japón y otros destinos.

