DE CHIANG RAI A CHIANG MAI. DIA 7.

Nos despertamos temprano, listos para iniciar un nuevo día de exploración en Tailandia.

El desayuno estaba incluido en nuestra estancia en el Connect Hotel Chiang Rai, un pequeño y acogedor hotel que nos ofreció un desayuno sencillo pero sabroso. La sala de desayunos estaba equipada con lo básico: mesas, una cocina con tostadora, frigorífico, cafetera y una máquina para preparar tortitas ¡¡SÍ, SALÍAN LAS TORTITAS SOLAS!!!.

Aunque el buffet era limitado, la dueña del hotel nos sorprendió con su amabilidad y nos ofreció huevos recién hechos, preguntándonos cómo los queríamos: fritos, revueltos o en tortilla. Con unas tostadas, los huevos, un café y las deliciosas tortitas, tuvimos un desayuno perfecto para empezar el día.

Curiosamente, no nos cruzamos con otros huéspedes en el hotel, lo que nos dio la sensación de estar en un rincón tranquilo de Chiang Rai. Tras recoger nuestras cosas y hacer el check-out, nos dirigimos a la estación de autobuses para tomar el Green Bus hacia Chiang Mai.

Viaje en Bus de Chiang Rai a Chiang Mai: Paisajes y comodidad

El viaje en bus fue una experiencia increíble. A la hora indicada, subimos al autobús de Green Bus, que resultó ser extremadamente cómodo. Los asientos eran muy amplios y reclinables, con reposapiés que se elevaban, lo que hizo que el trayecto fuera muy agradable. Además, nos dieron botellas de agua y snacks, lo que nos sorprendió gratamente.

El viaje de casi 4 horas nos permitió atravesar el norte de Tailandia, donde pudimos disfrutar de paisajes impresionantes. Mientras el autobús avanzaba por carreteras rodeadas de campos de arroz, montañas verdes y templos budistas dispersos, nos asomamos a las ventanas y no podíamos dejar de admirar la belleza natural de la zona rural tailandesa. Las montañas cubiertas de vegetación, los pequeños pueblos con casas de madera y los campos de arroz salpicados de agua eran una postal constante.

El trayecto fue tranquilo y relajante, y la vista panorámica nos ofreció una perspectiva diferente de Tailandia, lejos del bullicio de las grandes ciudades. Fue un recordatorio de lo diverso y único que es este país, desde sus vibrantes urbes hasta sus tranquilos paisajes rurales.

Podéis reservar con antelación este trayecto desde la pagina 12go.asia, o como nosotros que fuimos el día anterior y los compramos en la misma estación de autobuses de Chiang Rai, ahorrándonos así la comisión.

Llegada a Chiang Mai y alojamiento en The Opium

Finalmente, llegamos a la estación de autobuses de Chiang Mai, donde tomamos un taxi hacia nuestro hotel, The Opium Chiang Mai, ubicado en la zona noroeste de la ciudad. Este hotel, con piscina, gimnasio y jardines, nos ofreció un lugar perfecto para relajarnos después de un largo día de viaje. El check-in fue rápido y, tras dejar nuestras maletas en una habitación confortable con dos camas, un frigorífico y un baño completo, decidimos aprovechar la lluvia que caía fuera para hacer la colada, ya que el hotel ofrecía una lavandería gratuita en las instalaciones.

Explorando el centro comercial Maya Lifestyle y la lluvia en Chiang Mai

La lluvia persistió durante la tarde, por lo que decidimos ir a Maya Lifestyle Shopping Center, un centro comercial moderno y popular entre locales y turistas. Aquí nos dirigimos directamente a la zona de restaurantes y, por casualidad, encontramos un sitio que habíamos querido probar en Japón: Curry House CoCo Ichibanya. Decidimos pedir curry con cerdo empanado y, por miedo al picante, optamos por el nivel 0.5 (o eso creíamos, quizá no nos entendieron)… pero, ¡nos equivocamos! El curry picaba muchísimo, aunque aún así estaba delicioso. Nos costó unos 25 euros entre los tres, un precio razonable por una comida sabrosa y picante.

Tras un paseo por el centro comercial y algunas compras, decidimos ir a uno de los mercadillos nocturnos de Chiang Mai. Aunque la lluvia no había cesado por completo, fuimos en taxi hasta allí y, por suerte, al llegar ya no llovía tanto.

El Mercado Nocturno de Chiang Mai: Compras y el dulce roti

El mercado nocturno de Chiang Mai es uno de los más grandes y vibrantes del país, con cientos de puestos que venden todo tipo de artículos, desde ropa y joyas hasta recuerdos artesanales. Aunque el mercado más famoso es el que se celebra los domingos, decidimos explorar el de la noche, que también tenía una gran variedad de productos.

Mientras paseábamos por los puestos, probamos el roti, un postre tailandés que nos sorprendió por su sabor y textura. Este postre, similar a un crepe frito, se prepara estirando la masa de una manera especial y luego friéndola en forma cuadrada. Lo rellenamos con Nutella y nos encantó. Su sabor crujiente por fuera y suave por dentro nos dejó una impresión tan buena que decidimos repetirlo en cada oportunidad que tuvimos.

Un vistazo a Chiang Mai: La Rosa del Norte

Chiang Mai, conocida como «La Rosa del Norte», es una ciudad llena de historia, cultura y naturaleza. Rodeada por montañas y templos budistas, Chiang Mai es una mezcla perfecta de lo antiguo y lo moderno. Durante los próximos 5 días planeábamos explorar algunos de sus templos más emblemáticos, como el Templo Doi Suthep, y descubrir los mercados locales, famosos por su ambiente vibrante.

La ciudad tiene un toque relajado en comparación con el bullicio de otras urbes tailandesas, lo que la convierte en el lugar perfecto para disfrutar de una mezcla de cultura, gastronomía y naturaleza. Sin duda, la ciudad nos dejó con ganas de explorar más, y sabíamos que los próximos días serían inolvidables.

Cierre del Día y Expectativas para el Futuro

Después de una primera toma de contacto con la ciudad, volvimos al hotel, satisfechos por todo lo vivido. Sabíamos que al día siguiente tendríamos nuevas sorpresas y experiencias, y nos dormimos emocionados por lo que Chiang Mai tenía reservado para nosotros.

Aqui puedes ver todo nuestro día en el video de Youtube:

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