DESCUBRIENDO EL ENCANTO DE CHENGDÚ. DIA 6.
Nos levantamos a una hora tranquila, sin la presión de madrugar, y empezamos el día desayunando en la habitación del hotel. La noche anterior habíamos pasado por un 7-Eleven y conseguimos unas cosillas para desayunar: batidos de chocolate para Emi y Samuel, que costó encontrar pero los hizo muy felices, y para mí, café y…
