PRIMER DIA EN PEKIN: LLEGADA A CHINA, INMIGRACIÓN, TRANSPORTE Y PRIMERA CENA.

Primer día en Pekín: aterrizando en China (literalmente)
Después de muchísimas horas de vuelo y una escala en Doha —que dará para otra entrada aparte— por fin aterrizamos en Pekín. El cansancio era considerable, pero la emoción lo compensaba todo. Empezaba nuestro viaje por China y este primer día en Pekín iba a ser una auténtica toma de contacto con el país.
AQUI PUEDES VER COMO FUE NUESTRA ESCALA EN DOHA
Desde el minuto uno se nota que estás en un lugar completamente distinto a todo lo que conoces: normas, ritmo, organización y una sensación constante de estar muy lejos de casa… en el mejor sentido.
Llegada al aeropuerto de Pekín y paso por inmigración
Nada más bajar del avión nos dirigimos a inmigración en el aeropuerto de Pekín. Aquí el proceso es largo, detallado y muy meticuloso, así que conviene armarse de paciencia.
Nos hicieron fotos, tomaron huellas dactilares y revisaron con lupa toda la documentación: el pasaje de salida del país, las reservas de hoteles, los billetes de tren y avión dentro de China y las ciudades que íbamos a visitar durante el viaje.
Todo está muy controlado. Este paso por inmigración en China deja claro desde el principio que el nivel de control es mucho mayor que en otros países. Cámaras por todas partes y procedimientos estrictos que no dejan margen a la improvisación.
Una vez superados todos los controles —y perfectamente fichados— recogimos el equipaje y nos centramos en algo básico para sobrevivir en China: tener internet.
Comprar SIM card en el aeropuerto de Pekín
Lo primero que hicimos fue ir a un mostrador para comprar una SIM card en el aeropuerto de Pekín. Solo uno de nuestros móviles llevaba una eSIM contratada desde España y los otros dos no aceptan eSIM, así que no había escapatoria.
Compramos dos tarjetas SIM físicas de China Unicom. Cada una costó 150 yuanes e incluía 40 GB de datos para 15 días, además de un número chino para llamadas.
El proceso vuelve a ser lento: pasaporte, rellenar formularios, fotos otra vez… En China casi todo requiere tiempo, así que lo mejor es asumirlo y no desesperarse.

PREPARATIVOS PARA VIAJAR A CHINA
El tema VPN y el Gran Cortafuegos chino
Antes de viajar llevábamos varias VPN contratadas desde España con la idea de saltarnos el famoso Gran Cortafuegos chino. Spoiler: no funcionaron.
No pudimos acceder a servicios de Google, Instagram, Facebook ni otras aplicaciones habituales en Occidente. WhatsApp funcionaba, pero solo para mensajes de texto, sin posibilidad de enviar fotos ni audios.
Eso sí, las aplicaciones imprescindibles en China como Alipay, WeChat y Amap funcionaron perfectamente. Además, Emi llevaba una eSIM de Holafly con VPN incorporada que sí funcionaba, así que en algunos momentos nos compartía wifi y podíamos usar servicios de Google de forma puntual.
Del aeropuerto de Pekín al centro: tren express y metro
Con las SIM ya activadas, seguimos las indicaciones de “Subway” y nos dirigimos al tren express del aeropuerto de Pekín, que conecta directamente con la línea 10 del metro.
El trayecto dura unos 25 minutos y el precio total fue de 110 yuanes para los tres.
Comprar los billetes es muy sencillo gracias a las máquinas automáticas. Seleccionas el destino, el número de personas y pagas con tarjeta o con apps como Alipay o WeChat. Nosotros ya llevábamos ambas instaladas y vinculadas a nuestras tarjetas Revolut y N26, algo totalmente imprescindible para moverse por China hoy en día.

Moverse por Pekín en metro por primera vez
Una vez dentro del metro utilizamos la app Amap, que funciona mucho mejor en China que Google Maps, para localizar la parada más cercana a nuestro hotel.
El sistema es muy intuitivo: seleccionas la estación final, pagas con un QR desde Alipay y la máquina escupe tus billetes para acceder directamente. Unas tarejtas que debes pasar por un escaner ala entrar y a la salida debes introducirla y ya no te la devuelve. El metro de Pekín es además muy barato: unos 5 yuanes por persona, aunque en nuestro caso tuvimos que hacer hasta cuatro cambios de línea.
Eso sí, moverse por Pekín en metro con maletas se hace algo pesado. El mapa del metro impresiona de verdad: líneas y más líneas cruzándose por toda la ciudad. A primera vista parece un caos, pero en realidad funciona muy bien.
Tambien existe una aplicación llamada Metroman para el tema del t5rasporte público, pero nosotros no la utilizamos, con el Amap nos movimos perfectamente.

Nuestro hotel en Pekín: primera noche en China
Por fin llegamos a la parada más cercana al hotel y fuimos directos a recepción. Nos dieron la habitación, nos duchamos y descansamos un poco. Después de tantas horas de viaje, era más que necesario.
Nos alojamos en el Howard Johnson Paragon Hotel Beijing, donde teníamos reservadas tres noches a través de Booking. El precio total fue de 1559 yuanes, unos 190 euros al cambio.
La habitación era muy amplia y contaba con una cama doble extra grande en la que dormimos los tres sin problema, algo que se agradece muchísimo tras un vuelo tan largo.
Paseo nocturno por Wangfujing y primera cena en China


Ya algo más humanos, salimos a dar un paseo por Wangfujing, una de las avenidas más animadas de Pekín, llena de tiendas, luces y restaurantes. Un lugar perfecto para una primera toma de contacto con la ciudad.
Fuimos en metro, que nos costó 3 yuanes por persona, y recorrimos la avenida con calma. Hay de todo: una enorme Apple Store, tiendas de Huawei con coches expuestos y centros comerciales gigantescos que llaman mucho la atención.
El hambre empezó a apretar, así que entramos en una especie de food court con mesas en el centro y puestos de comida alrededor.
Samuel pidió unos muslos de pollo por 20 yuanes que venían rellenas de arroz y verduras, una sorpresa que no fue especialmente bien recibida. Emi y yo optamos por pato Pekín en un rollo grande tipo kebab. Costaron 30 yuanes cada uno y estaban espectaculares.
Las coca colas nos costaron 6 yuanes cada una, así que fue una cena buena, barata y muy china.


Compra rápida y vuelta al hotel en taxi
Antes de volver al hotel pasamos por un 7-Eleven para comprar algo para el desayuno del día siguiente: batidos de chocolate y bollos, todo muy económico.
El metro de vuelta costaba solo 3 yuanes, pero estábamos agotados y no teníamos fuerzas para seguir moviéndonos bajo tierra. Así que desde Alipay abrimos Didi, el Uber chino, y pedimos un taxi.
El trayecto nos costó 14,70 yuanes y nos dejó directamente en la puerta del hotel.
Objetivo cumplido: vencer el jet lag en Pekín
Nos fuimos a dormir orgullosos de nosotros mismos. Habíamos aguantado todo el día para intentar adaptarnos al nuevo horario y evitar el temido jet lag, aunque ya íbamos completamente al límite.
Nos acostamos… y caímos en cero coma.
Así terminó nuestro primer día en Pekín, intenso, agotador y perfecto como inicio de nuestro viaje por China.

