VISITA EXPRESS A CHIANG RAI: TEMPLOS, MOTOS Y CASCADAS. DIA 6.

Nuestra aventura en Chiang Rai empezó muy temprano. Nos despertamos a las 4 de la mañana para coger un vuelo hacia el norte de Tailandia. Como era tan pronto, reservamos un taxi mediante la aplicación Grab: puntual a la hora, nos recogió en nuestro hotel de Bangkok para llevarnos al aeropuerto de Suvarnabhumi.
El vuelo lo habíamos reservado desde España a través de Booking, aprovechando una muy buena oferta con la aerolínea VietJet: un vuelo que salía a las 6:30 y nos llevó en apenas hora y media hasta Chiang Rai. Nos costó 100 euros los tres. A las 8 de la mañana ya estábamos aterrizando en el pequeño aeropuerto de la ciudad.
Primeras gestiones: hotel, motos y billetes de bus
Nada más salir del aeropuerto, tomamos un taxi que nos llevó a nuestro alojamiento, el The Connect Hotel Chiang Rai. Aunque en realidad es un hostel con habitaciones compartidas, nosotros reservamos una habitación privada con baño para mayor comodidad. Nos costó 1.010 THB (unos 28 euros) para los tres, incluyendo el desayuno.
Elegimos este alojamiento no solo por su precio e instalaciones, sino también por su ubicación estratégica, muy cerca de la estación de autobuses, desde donde saldríamos al día siguiente rumbo a Chiang Mai.
Aunque llegamos muy temprano, nos permitieron hacer el check-in. Dejamos nuestras cosas, y como solo teníamos un día para explorar Chiang Rai, decidimos alquilar scooters directamente en el hotel (250 baths por día cada una). ¡Una de las mejores decisiones del viaje!

Consejo para alquilar motos en Tailandia:
- Asegúrate de alquilar en un sitio de confianza (mejor aún si es tu propio alojamiento).
- Haz fotos a la moto antes de llevártela para evitar malentendidos.
- Contrata un seguro de viaje que cubra accidentes en moto.
- Recuerda: en Tailandia se conduce por la izquierda.
Antes de lanzarnos a explorar, pasamos por la estación de autobuses para comprar nuestros billetes a Chiang Mai. Salía más barato comprarlos allí mismo que a través de aplicaciones como 12Go Asia.
Y ahora sí… ¡a descubrir los templos!
Wat Rong Khun: el increíble Templo Blanco
Nuestra primera parada fue uno de los lugares más icónicos de Tailandia: el Wat Rong Khun, o Templo Blanco.

Este espectacular templo budista contemporáneo fue diseñado por el artista Chalermchai Kositpipat. La construcción comenzó en 1997 y aún continúa, ya que el proyecto completo está pensado para durar varias décadas.
Wat Rong Khun es un templo privado, autofinanciado por el propio artista, y simboliza el camino hacia la iluminación budista, combinando elementos tradicionales tailandeses con referencias culturales modernas.
Datos prácticos:
- Entrada: 100 baths por persona.
- Horario aproximado: 8:00 a 17:00 h.
Al cruzar el puente de entrada, verás un inquietante jardín lleno de manos que salen del suelo, representando el sufrimiento humano y las tentaciones mundanas.
El templo interior está decorado con murales surrealistas donde se mezclan figuras como Matrix, Pokémon, Superman o aviones en llamas, una metáfora visual de las distracciones de la humanidad.
Los jardines son cuidados al detalle y el complejo cuenta también con:
- Un palacio dorado (que, curiosamente, son los baños públicos).
- Un museo del artista.
- La Cave of Art, unas cuevas artificiales decoradas con cascadas, peces, estatuas y música ambiental (entrada: 50 baths).
Fuimos a primera hora y disfrutamos del lugar con muy poca gente. ¡Todo un acierto!




Wat Rong Suea Ten: el fascinante Templo Azul
Desde el Templo Blanco, nos dirigimos al espectacular Wat Rong Suea Ten, más conocido como el Templo Azul.

Construido entre 2005 y 2016 por Phuttha Kabkaew, antiguo discípulo del creador del Templo Blanco, este templo también mezcla tradición con arte contemporáneo. Sin embargo, aquí todo gira en torno a un impactante azul eléctrico, que simboliza pureza, sabiduría y el cielo.
Datos prácticos:
- Entrada gratuita (de momento, todavía estaba en construcción).
- Horario aproximado: 7:00 a 20:00 h.




En su interior, destaca una gran estatua blanca de Buda que resalta aún más contra el intenso azul del templo.
Los guardianes en la entrada y los detalles arquitectónicos son impresionantes.
Al ser menos turístico que el Templo Blanco, pudimos explorarlo tranquilamente y hacer infinidad de fotos.
Curiosidad: «Suea Ten» significa «el tigre que baila». Antiguamente, se decía que esta zona estaba habitada por tigres que saltaban y bailaban sobre el río cercano.
Wat Huay Pla Kang: la impresionante Lady Buddha
Nuestra siguiente parada fue el Wat Huay Pla Kang, también conocido como la Lady Buddha de Chiang Rai. Este complejo, construido en los años 2000, mezcla el budismo Mahayana con influencias chinas, y es mantenido por la comunidad chino-tailandesa de la región.

El complejo está compuesto por:
- Una estatua blanca de Guan Yin de 70 metros de altura.
- Un templo blanco tradicional.
- Una pagoda de nueve pisos.
La enorme estatua de Guan Yin, la diosa de la compasión, es accesible por una escalera flanqueada por dragones.
Se puede subir al interior en ascensor por 40 baths, y desde el «ojo divino» en la frente de la diosa se contemplan unas vistas espectaculares de toda la región.




El lugar nos dejó sin palabras: la combinación de arte, espiritualidad y paisajes fue una de las mayores sorpresas del viaje.
Curiosidad: Aunque la figura puede confundirse con un Buda femenino, en realidad representa a Guan Yin, muy venerada tanto en el budismo como en el taoísmo.
Un almuerzo de ensueño en Lalitta Café
Tras toda la mañana explorando, el calor empezaba a ser insoportable (¡casi 40ºC!). Buscando refugio, nos dirigimos a Lalitta Café, un restaurante-cafetería famoso por su decoración con cascadas.


Datos prácticos:
- Entrada: 60 baths (descontables si consumes).
- Ubicación: A unos 10 minutos en moto desde Wat Huay Pla Kang.
Pedimos una ensalada, arroces salteados con pollo y noodles con marisco por un total de 418 baths. Comimos genial en una terraza techada, rodeados de agua y vegetación.

Después de comer, paseamos por sus jardines llenos de pasarelas, farolillos, molinos de agua y cascadas, ¡un sitio súper fotogénico y refrescante!
Noche en el Night Bazaar de Chiang Rai
Ya descansados, nos duchamos en el hotel y al caer la noche salimos hacia el Night Bazaar de Chiang Rai.
El mercado nocturno ofrece:
- Puestos de ropa, souvenirs y artesanía.
- Un enorme food court techado, rodeado de puestos de comida callejera.
- Música en directo y espectáculos de danzas tradicionales.
Aunque había muchísimo donde elegir, sushi, marisco, sopas, noodles…nos decidimos por algo sencillo y probamos distintos platos como pollo rebozado, gambas en tempura y pescaditos fritos, todo por precios de entre 20 y 30 baths cada plato. ¡Una auténtica ganga!




La lluvia tropical no estropeó la noche, al contrario: el ambiente fresco, la comida deliciosa y las actuaciones hicieron que fuera el cierre perfecto de un día redondo.
Conclusión
Chiang Rai es una ciudad pequeña, pero con muchísima personalidad.
En un solo día pudimos disfrutar de arte, espiritualidad, naturaleza, gastronomía y cultura local.
¡Un imprescindible si viajas al norte de Tailandia!
Consejo final: si quieres aprovechar al máximo tu tiempo, alquilar una moto y madrugar son claves para disfrutar con calma de esta joya del norte tailandés.
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