PEKIN; LLUVIA, HUTONGS Y UN DIA QUE SE TORCIÓ. DIA 2.
Nos despertamos en Pekín con ese silencio raro de las ciudades enormes cuando aún no han arrancado del todo. Desayunamos en la habitación con lo que habíamos comprado la noche anterior en 7-Eleven: cafés, unos bollitos y unos batidos rápidos. No era el desayuno de un hotel cinco estrellas, pero sí el de una familia…
