GUIA PARA VISITAR SHENZHEN

Shenzhen, la ciudad donde China mira al futuro
Si durante un viaje por China hay una ciudad capaz de sorprender incluso a quienes ya han recorrido Pekín, Shanghái o Cantón, esa es Shenzhen.

Resulta difícil creer que hace apenas cuarenta años este lugar fuera un pequeño pueblo de pescadores situado junto a la frontera con Hong Kong. Hoy, en cambio, es una de las ciudades más innovadoras del mundo, supera los 17 millones de habitantes y alberga las sedes de gigantes tecnológicos como Huawei, Tencent o DJI, líder mundial en la fabricación de drones.
Todo comenzó en 1980, cuando el gobierno chino eligió Shenzhen como la primera Zona Económica Especial del país. Aquella decisión marcó un antes y un después: la ciudad se convirtió en un enorme laboratorio económico donde se ensayaron las reformas que más tarde transformarían China.
El crecimiento fue tan rápido que hoy es habitual compararla con el Silicon Valley chino. Sin embargo, reducir Shenzhen únicamente a la tecnología sería quedarse corto. Además de sus rascacielos y enormes avenidas, también encontramos grandes parques, kilómetros de paseo marítimo, barrios tranquilos y una red de transporte que funciona con una eficiencia sorprendente.
Nuestra llegada fue uno de esos momentos que recuerdas mucho tiempo después del viaje.
Veníamos de pasar varios días entre los arrozales y las montañas kársticas de Yangshuo, donde el tiempo parecía avanzar mucho más despacio. Al bajar del tren en Shenzhen el cambio fue radical: estaciones inmensas, avenidas de varios carriles, pantallas gigantes y miles de motos eléctricas circulando en todas las direcciones.
Durante los primeros minutos la sensación fue casi la de haber cambiado de país. Sin embargo, conforme empezamos a recorrer la ciudad entendimos que precisamente ese contraste era una de las cosas que hacían especial esta etapa del viaje.
Shenzhen no enamora por sus monumentos históricos ni por sus templos milenarios. Lo hace porque permite descubrir una cara completamente diferente de China: la de la innovación, la tecnología y una ciudad que parece estar siempre mirando hacia el futuro.
Cómo llegar a Shenzhen
Gracias a su ubicación en el sur de China y a su excelente red de transporte, llegar a Shenzhen es muy sencillo tanto desde otras ciudades del país como desde Hong Kong.
En tren de alta velocidad (la opción que recomendamos)
La mayoría de viajeros llegan en tren de alta velocidad, una de las mejores formas de moverse por China. Los convoyes son rápidos, puntuales y muy cómodos, además de conectar Shenzhen con prácticamente cualquier gran ciudad del país.
Nosotros llegamos desde Yangshuo en un trayecto de unas tres horas. El viaje fue muy cómodo y aprovechamos para descansar después de varios días recorriendo la zona rural de Guangxi. Incluso desde el andén todavía pudimos disfrutar de una última vista de las montañas kársticas antes de despedirnos definitivamente de aquel paisaje.
Al llegar a Shenzhen North Railway Station nos llamó la atención el tamaño de la estación. Más que una estación de tren parecía un aeropuerto, con enormes salas de espera, decenas de accesos y miles de personas moviéndose constantemente. Aun así, todo estaba perfectamente señalizado y en pocos minutos ya estábamos dentro del metro camino del hotel.
Además de Shenzhen North, las estaciones más utilizadas por los viajeros son Futian y Shenzhen Railway Station (Luohu), todas ellas conectadas con la red de metro.


Desde Hong Kong
Una de las grandes ventajas de Shenzhen es su cercanía con Hong Kong. El tren de alta velocidad conecta ambas ciudades en apenas 15 o 20 minutos, por lo que muchos viajeros aprovechan para visitar una durante su estancia en la otra.
Eso sí, conviene recordar que Hong Kong mantiene su propio control fronterizo. Aunque el trayecto sea muy corto, tendrás que pasar inmigración tanto al entrar como al salir, así que es importante llevar siempre el pasaporte y calcular algo de tiempo extra.
Más adelante te contamos cómo fue nuestra experiencia cruzando la frontera y qué haríamos diferente si volviéramos a organizar el viaje.
En avión
Si llegas directamente desde otro país, lo más habitual es aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Shenzhen Bao’an, uno de los más importantes del sur de China.
Nosotros lo usamos para viajar a Shanghai, y el aeropuerto es muy grande y está a las afueras de la ciudad, por lo que ve con tiempo porque en China todo es gigantesco.
Está muy bien comunicado con el centro mediante metro, autobús y taxi, por lo que llegar al alojamiento resulta rápido y sencillo.
Dónde alojarse en Shenzhen
Elegir bien la zona donde dormir en Shenzhen es mucho más importante de lo que parece. Estamos hablando de una ciudad enorme, con más de 2.000 km² de superficie, donde desplazarse entre dos distritos puede llevar fácilmente una hora aunque utilices el metro.
Por eso, antes de reservar un hotel conviene pensar qué tipo de viaje vas a hacer. ¿Quieres recorrer la ciudad? ¿Piensas dedicar tiempo a las compras? ¿Vas a visitar Hong Kong? Dependiendo de la respuesta, una zona puede resultar mucho más práctica que otra.
Futian, la mejor zona para una primera visita
Si es la primera vez que visitas Shenzhen, creemos que Futian es la mejor opción.
Es el distrito financiero de la ciudad y donde se concentran algunos de sus edificios más emblemáticos, grandes centros comerciales y una de las mejores conexiones de metro. Desde aquí es muy fácil llegar a Huaqiangbei, COCO Park, Ping An Finance Center o Shenzhen Bay Park sin invertir demasiado tiempo en desplazamientos.
Además, es una zona moderna, segura y con muchísima oferta de restaurantes, cafeterías y supermercados.
Después de recorrer la ciudad, volveríamos a alojarnos aquí sin pensarlo.
Luohu, perfecta si vas a cruzar a Hong Kong
Luohu es uno de los distritos más antiguos de Shenzhen y continúa siendo una de las zonas con más movimiento.
Su principal ventaja es que se encuentra junto al paso fronterizo con Hong Kong y a la estación de Shenzhen Railway Station, por lo que muchos viajeros la eligen si tienen previsto cruzar la frontera varias veces.
También es una buena zona para ir de compras, especialmente en Luohu Commercial City, uno de los mercados más conocidos de la ciudad.
Nanshan, la Shenzhen más innovadora
Nanshan es el distrito donde se respira con más fuerza el carácter tecnológico de Shenzhen.
Aquí tienen su sede empresas como Tencent y también se encuentran algunos de los principales atractivos turísticos, como Window of the World, Splendid China Folk Village o OCT Harbour.
Si vas a pasar varios días en la ciudad, es otra opción muy recomendable.
Shekou, un ambiente completamente diferente
Situado junto al mar, Shekou ofrece una cara mucho más tranquila de Shenzhen.
Durante años fue el barrio preferido por la comunidad internacional y todavía conserva numerosos restaurantes occidentales, cafeterías y terrazas con un ambiente relajado, muy diferente al del distrito financiero.
Además, desde aquí salen ferris hacia Hong Kong y Macao.
Es una buena alternativa para quienes buscan una estancia más tranquila.
Nuestro hotel: Lu Yue Hotel Shenzhen
Durante nuestra estancia nos alojamos en el Lu Yue Hotel, situado a pocos minutos andando de la estación de metro Science Museum.
Reservamos las tres noches a través de Trip.com por 153,53 € con desayuno incluido, y fue una de esas reservas que terminan sorprendiendo para bien.
La habitación era mucho más amplia de lo que esperábamos y contaba con una enorme cama de 2.40m donde dormimos cómodamente los tres. Otro detalle que nos llamó mucho la atención fue el proyector instalado frente a la cama, una característica bastante habitual en muchos hoteles chinos y que terminó convirtiendo cada noche en una pequeña sesión de cine después de caminar durante todo el día.
El baño también era espacioso y todo el alojamiento transmitía sensación de hotel moderno y bien cuidado.
Por unos 50 € la noche, nos pareció una relación calidad-precio excelente.

¿Lo recomendamos?
Sí, sin ninguna duda.
La ubicación nos pareció uno de sus puntos fuertes. Podíamos llegar andando a Huaqiangbei, teníamos el metro a pocos minutos y alrededor del hotel había supermercados, cafeterías, restaurantes y todo tipo de servicios.
Lo único que no nos gustó demasiado fue el desayuno, que para los que no nos gusta desayunar comida asiática, no tenía demasiadas opciones.
Si volviéramos a Shenzhen, probablemente volveríamos a buscar alojamiento por esta misma zona.
Nuestro consejo: en Shenzhen merece mucho más la pena invertir un poco más en un hotel bien comunicado que ahorrar unos euros alojándote lejos del centro. Las distancias son enormes y una buena ubicación te permitirá aprovechar mucho mejor el tiempo.
Huaqiangbei: el mayor mercado de electrónica del mundo

Información práctica
- Ubicación: Distrito de Futian.
- Metro: Huaqiang Road (Línea 1) o Huaqiang North (Líneas 2 y 7).
- Horario orientativo: la mayoría de edificios abren entre las 10:00 y las 20:00, aunque algunos comercios permanecen abiertos algo más tarde.
- Entrada: gratuita.
- Tiempo recomendado: al menos medio día. Si te gusta la tecnología, podrías pasar perfectamente un día entero.
Mucho más que un mercado
Si solo tuviéramos que recomendar un lugar para visitar en Shenzhen, probablemente sería Huaqiangbei.
A menudo se le conoce como el mercado de electrónica más grande del mundo, pero en realidad esa definición se queda corta. No se trata de un único edificio, sino de todo un barrio donde prácticamente cada centro comercial está dedicado a la tecnología.
Aquí puedes encontrar desde componentes electrónicos y placas base hasta drones, robots, impresoras 3D, consolas retro, cámaras, teléfonos móviles, relojes inteligentes o accesorios para cualquier dispositivo que imagines.
Incluso aunque no tengas pensado comprar nada, merece la pena recorrer la zona para ver el ambiente. Es uno de esos lugares que difícilmente encontrarás fuera de China.
Nuestra primera impresión
Nos alojábamos bastante cerca, así que decidimos ir caminando.
Antes incluso de entrar en las tiendas hubo algo que nos llamó muchísimo la atención: la cantidad de motos eléctricas.
Habíamos visto muchas durante el viaje, pero en Shenzhen parecía que estaban por todas partes. Circulaban constantemente por la carretera, los carriles bici e incluso por algunas aceras, así que cruzar una calle requería mirar varias veces en todas las direcciones.
Lo curioso es que, pese a ese aparente caos, las calles estaban sorprendentemente limpias y ordenadas. Fue uno de esos contrastes que más recordamos de la ciudad.

Un barrio formado por decenas de edificios
Uno de los errores más habituales es pensar que Huaqiangbei es un único mercado.
En realidad está formado por numerosos edificios especializados, cada uno con un enfoque diferente.
Los más conocidos son:
- SEG Electronics Market, el edificio más emblemático de la zona y una parada imprescindible para cualquier amante de la tecnología.
- Huaqiang Electronic World, con cientos de pequeños puestos donde se vende prácticamente cualquier componente electrónico imaginable.
- Yuanwang Digital Mall, especializado en teléfonos móviles, relojes inteligentes y dispositivos digitales.
- Mingtong Digital Mall, donde abundan pequeños gadgets, accesorios y artículos tecnológicos.
Lo mejor es entrar sin demasiadas prisas y dejarse sorprender. Nosotros llegamos pensando que estaríamos un par de horas… y acabamos dedicando prácticamente toda la mañana a recorrer diferentes edificios.
Lo que terminamos comprando
Nuestra intención era simplemente curiosear, pero fue imposible salir con las manos vacías.
Al final acabamos comprando:
- un reloj inteligente
- una consola portátil retro
- un secador de pelo «tipo dyson»
- varios cables HDMI y otros accesorios electrónicos.
Lo más curioso es que muchas veces descubres productos que ni siquiera sabías que existían hasta ese momento.
Si te gusta la tecnología, conviene entrar con cierto autocontrol.
¿Se puede regatear?
Sí, y de hecho es bastante habitual.
En muchos puestos el primer precio suele ser más alto, especialmente si detectan que eres extranjero. Nuestro consejo es preguntar siempre en varios establecimientos antes de decidirte.
En más de una ocasión vimos exactamente el mismo producto con diferencias de precio bastante importantes dependiendo del vendedor.
Regatear forma parte de la experiencia, pero siempre con educación. Si haces una oferta y el vendedor la acepta, lo normal es cerrar la compra.
¿Qué merece la pena comprar?
En nuestra opinión, los mejores chollos suelen estar en:
- accesorios para móviles;
- cargadores y cables;
- pequeños gadgets;
- consolas retro;
- relojes inteligentes;
- iluminación LED;
- herramientas y componentes electrónicos.
En cambio, para productos caros de marcas internacionales como Apple o Samsung conviene comparar bien los precios. A veces la diferencia no compensa si tenemos en cuenta la garantía o que algunos dispositivos están pensados únicamente para el mercado chino.
Antes de comprar cualquier aparato de cierto valor, comprueba siempre que:
- incluye varios idiomas
- el cargador sea compatible con Europa
- dispone de garantía internacional
- no sea una versión exclusiva para China.
Un rincón inesperado para los amantes del manga y el anime
Algo que no esperábamos encontrar fue un edificio lleno de tiendas dedicadas al manga, el anime y las figuras de colección.
Había escaparates repletos de personajes, máquinas de gashapon, merchandising y figuras muy difíciles de encontrar fuera de Asia.
Samuel disfrutó muchísimo recorriendo esta zona y, sin darnos cuenta, terminamos pasando allí bastante más tiempo del previsto.
Aunque no seas un gran aficionado, merece la pena echar un vistazo.

Dónde comer en Huaqiangbei
Después de varias horas caminando descubrimos otro de los puntos fuertes del barrio.
Bajo muchos de los edificios existen galerías comerciales conectadas con el metro donde encontrarás decenas de restaurantes y cafeterías.
Además de ser una buena opción para descansar del calor, hay muchísima variedad: cocina china, japonesa, cadenas internacionales, postres y cafeterías.
Nosotros acabamos entrando en un restaurante de sushi con cinta transportadora donde comimos los tres por unos 25 €, una relación calidad-precio que nos sorprendió bastante.
Y, por supuesto, no faltó una parada en Luckin Coffee, una cadena que se ha convertido en toda una institución en China. Sus cafés son bastante más económicos que los de Starbucks y suelen tener promociones muy interesantes a través de la aplicación. Si todavía no la has probado, creemos que merece la pena hacer una parada para comprobar por qué tiene tanto éxito entre los chinos.


Nuestro consejo
No planifiques Huaqiangbei como una visita rápida.
Aunque no tengas intención de comprar nada, recorrer sus edificios, comparar productos y descubrir pequeños rincones forma parte de la experiencia de visitar Shenzhen.
Nosotros pensábamos dedicarle un par de horas y terminamos pasando allí casi todo el día entre tiendas, compras, cafés y restaurantes.
Fue, sin duda, el lugar que más disfrutamos de toda la ciudad.
Qué ver y hacer en Shenzhen
Aunque Huaqiangbei merece un capítulo propio, Shenzhen tiene muchos otros lugares interesantes que permiten descubrir una ciudad muy diferente al resto de China. Estos son los que creemos que más merecen la pena en una primera visita.
Ping An Finance Center
Con 599 metros de altura, es el rascacielos más emblemático de Shenzhen y uno de los más altos del mundo. Desde su mirador se obtienen unas vistas espectaculares de toda la ciudad e incluso de Hong Kong cuando el día está despejado.
Información práctica
- Mirador: Free Sky Observation Deck.
- Tiempo recomendado: 1-2 horas.
- Mejor momento: al atardecer o de noche.
COCO Park
Uno de los centros comerciales más populares de Shenzhen y un buen lugar para conocer el ambiente de la ciudad.
Además de tiendas y restaurantes, aquí encontramos varias tiendas de Pop Mart y aprovechamos para cenar en un restaurante de cocina de Xi’an. Por la noche suele haber mucho ambiente y es una buena zona para terminar el día.


Shenzhen Bay Park
Después de varios días entre rascacielos, este enorme paseo marítimo te puede sorprender bastante. Son más de diez kilómetros junto al mar con vistas al skyline de Shenzhen y a Hong Kong.
Al atardecer se llena de gente paseando, corriendo o montando en bicicleta y es uno de los lugares más tranquilos de la ciudad.
Sea World y Shekou
Pese a su nombre, Sea World no es un acuario, sino una plaza llena de restaurantes y terrazas construida alrededor del antiguo barco Minghua.
Cada tarde hay un pequeño espectáculo de agua y luces en la fuente y es una buena zona para cenar si buscas un ambiente más internacional.
Espectáculo de fuentes: 19:00 y 20:00 (21:00 los fines de semana).
Templo de Tian Hou
A unos diez minutos de Sea World se encuentra uno de los rincones más tradicionales de Shenzhen.
Este templo, dedicado a la diosa del mar Tian Hou, ofrece un ambiente muy tranquilo y contrasta completamente con la imagen moderna de la ciudad. Si visitas Shekou, merece la pena acercarse.
Entrada: alrededor de 20 RMB.
Lianhuashan Park
Uno de los parques urbanos más populares de Shenzhen. Además de sus amplias zonas verdes, desde la parte alta hay un buen mirador sobre el distrito financiero y una estatua de Deng Xiaoping, figura clave en el desarrollo de la ciudad.
Window of the World
Un curioso parque temático donde se pueden ver réplicas de algunos de los monumentos más famosos del mundo, como la Torre Eiffel, el Taj Mahal o las pirámides de Egipto.
Es una visita especialmente recomendable si viajas con niños o dispones de un día extra.
Cómo moverse por Shenzhen
Una de las cosas que más nos sorprendió fue el tamaño de Shenzhen. Sobre el mapa muchas distancias parecen pequeñas, pero una vez allí descubres que desplazarse de un distrito a otro puede llevar bastante tiempo. Por suerte, la ciudad cuenta con una red de transporte moderna, rápida y muy fácil de utilizar.
Metro, la mejor opción
Durante nuestra estancia fue, con diferencia, el transporte que más utilizamos.
La red de metro conecta prácticamente todos los lugares turísticos, las estaciones de tren, el aeropuerto y los principales centros comerciales. Además, toda la señalización está en chino e inglés, por lo que resulta bastante sencillo orientarse.
Los trayectos suelen costar entre 2 y 7 RMB, dependiendo de la distancia, y la frecuencia de paso es excelente, por lo que apenas tendrás que esperar unos minutos.
DiDi y taxis
Cuando terminábamos muy cansados o llevábamos varias compras, utilizamos DiDi, la aplicación equivalente a Uber en China.
Los precios nos parecieron bastante económicos y permite pagar directamente con Alipay, por lo que es una buena alternativa si viajas con niños o quieres ahorrar tiempo.
Caminar
Barrios como Huaqiangbei, COCO Park o Sea World se recorren perfectamente a pie, pero para moverte entre diferentes zonas de la ciudad lo más práctico es combinar el metro con algún trayecto puntual en DiDi.
Eso sí, presta atención a las motos eléctricas. Circulan constantemente y muchas veces también utilizan los carriles bici o las aceras. No tuvimos ningún problema, pero aprendimos rápidamente a mirar varias veces antes de cruzar.
¿Cuántos días recomendamos para visitar Shenzhen?
Shenzhen es una ciudad muy diferente al resto de destinos turísticos de China. Aquí no se trata de ir enlazando monumentos, sino de descubrir barrios modernos, mercados tecnológicos, parques urbanos y enormes centros comerciales.
Dependiendo del tiempo que tengas, esta sería nuestra recomendación.
Shenzhen en 1 día
Si vas justo de tiempo, puedes hacerte una buena idea de la ciudad visitando sus lugares más emblemáticos.
Mañana
- Huaqiangbei y sus mercados de electrónica.
- Luckin Coffee.
Tarde
- Ping An Finance Center.
- COCO Park.
Es un itinerario intenso, pero suficiente para conocer la esencia de la Shenzhen más moderna.
Shenzhen en 2 días (nuestra recomendación)
Creemos que dos días completos son el tiempo ideal para una primera visita.
Día 1
- Huaqiangbei.
- SEG Electronics Market.
- Comida en la zona.
- COCO Park.
- Ping An Finance Center al atardecer.
Día 2
- Shenzhen Bay Park.
- Lianhuashan Park.
- Sea World.
- Templo de Tian Hou.
Con este recorrido podrás combinar la parte más tecnológica de la ciudad con algunos de sus espacios verdes y rincones históricos.
Shenzhen en 3 días
Si dispones de un día extra, podrás conocer la ciudad con mucha más calma.
Además del itinerario anterior, añadiríamos:
- Window of the World o Splendid China Folk Village.
- Más tiempo para recorrer Huaqiangbei y hacer compras.
- Algún centro comercial como Luohu Commercial City.
- Pasear tranquilamente por Shekou y cenar junto al antiguo barco Minghua.
Tres días permiten descubrir una Shenzhen mucho más completa y sin la sensación de ir siempre con prisas.
Excursión a Hong Kong desde Shenzhen
Una de las grandes ventajas de visitar Shenzhen es que Hong Kong está a apenas unos minutos en tren de alta velocidad. Por eso, muchos viajeros aprovechan para combinar ambas ciudades en el mismo viaje.
Nosotros también cruzamos la frontera durante nuestra estancia y comprobamos que, aunque el trayecto es muy rápido, conviene planificar bien la visita. Entre los controles de inmigración y los desplazamientos, un viaje improvisado de medio día puede quedarse bastante corto.
Es importante tener en cuenta que, aunque Hong Kong forma parte de China, es una Región Administrativa Especial y funciona de forma diferente a la China continental. Al cruzar la frontera cambiarás de territorio a efectos migratorios, por lo que tendrás que pasar controles de inmigración tanto a la entrada como a la salida.
Además, allí se utiliza el dólar de Hong Kong (HKD), por lo que el yuan chino no es la moneda habitual para pagar. También es muy probable que la tarjeta SIM o eSIM contratada únicamente para China continental deje de tener cobertura, así que conviene comprobar antes si tu tarifa incluye Hong Kong o contratar una que cubra ambos destinos.
Otro aspecto que llama mucho la atención es la diferencia de precios. Si vienes desde China continental, notarás enseguida que Hong Kong es considerablemente más caro, tanto para alojarse como para comer, hacer compras o utilizar algunos servicios. En nuestro caso, el contraste fue evidente después de varios días recorriendo China.
Como punto positivo, el inglés está mucho más extendido que en la China continental gracias a su pasado como colonia británica. En hoteles, restaurantes, comercios y transporte público es habitual encontrar información en inglés y poder comunicarse sin demasiadas dificultades.
Si puedes organizar el itinerario con antelación, nuestra recomendación es dedicar al menos un día completo a Hong Kong o, si dispones de tiempo, pasar allí dos o tres noches para descubrir la ciudad con más calma.
En nuestra experiencia, Shenzhen y Hong Kong se complementan perfectamente. Mientras Shenzhen representa la China más moderna, tecnológica e innovadora, Hong Kong conserva una personalidad completamente distinta, con influencia británica, un skyline espectacular y un ambiente único.
Muy pronto encontrarás en el blog una guía completa de Hong Kong, donde explicaremos cómo cruzar la frontera, qué documentación necesitas, cuál es la mejor forma de moverse por la ciudad y todos los lugares imprescindibles que visitar.


Consejos prácticos para viajar a Shenzhen
Después de varios días recorriendo la ciudad, estas son algunas cosas que creemos que conviene saber antes de viajar. Son pequeños detalles que pueden hacer que la experiencia sea mucho más cómoda.
Lleva Alipay configurado antes de llegar
Aunque cada vez aceptan más tarjetas internacionales, en Shenzhen prácticamente todo el mundo paga con el móvil.
Nosotros utilizamos Alipay durante todo el viaje para pagar el metro, restaurantes, cafeterías y tiendas, sin necesidad de sacar efectivo prácticamente en ningún momento.
Si puedes, déjalo configurado antes de viajar porque te ahorrará mucho tiempo.
El metro será tu mejor aliado
Shenzhen es una ciudad enorme y las distancias engañan mucho cuando las ves en el mapa.
La red de metro es rápida, limpia, puntual y conecta prácticamente todos los lugares turísticos.
La mayoría de trayectos cuestan entre 2 y 7 yuanes, por lo que también resulta muy económico.
Nosotros apenas utilizamos otro medio de transporte durante la estancia.
Cuidado con las motos eléctricas
Probablemente fue lo que más nos sorprendió al llegar.
Hay miles de motos eléctricas circulando por toda la ciudad y muchas utilizan también los carriles bici e incluso algunas zonas peatonales.
No tuvimos ningún problema, pero aprendimos rápidamente que en Shenzhen conviene mirar varias veces antes de cruzar una calle, incluso cuando el semáforo está en verde.
Regatea si vas a comprar electrónica
En Huaqiangbei es bastante habitual negociar el precio.
Nuestro consejo es preguntar siempre en varios puestos antes de decidirte, ya que un mismo producto puede variar bastante de un vendedor a otro.
Eso sí, si consigues un precio que te convence y el vendedor acepta, lo normal es cerrar la compra.
Compra con cabeza
Los accesorios, cables, pequeños gadgets o consolas retro suelen tener precios muy interesantes.
En cambio, si vas a comprar móviles, ordenadores o dispositivos caros, comprueba antes que tengan idioma internacional, garantía válida fuera de China y compatibilidad con los enchufes europeos.
No siempre la diferencia de precio compensa.
Aprovecha los centros comerciales para descansar
Si visitas Shenzhen durante los meses más calurosos, agradecerás descubrir que muchos centros comerciales están conectados con estaciones de metro y galerías subterráneas.
Nosotros aprovechábamos muchas veces para tomar un café, comer o simplemente descansar un rato del calor antes de seguir visitando la ciudad.
No te vayas sin probar Luckin Coffee
Si hay una cadena que vimos por todas partes fue Luckin Coffee.
Los cafés suelen costar entre 15 y 25 RMB, la aplicación ofrece promociones constantemente y la calidad nos sorprendió mucho.
Terminó convirtiéndose en una de nuestras paradas habituales durante el viaje.
Descarga estas aplicaciones antes de viajar
Estas fueron las que más utilizamos durante nuestra estancia:
- Alipay para pagar prácticamente todo.
- DiDi para pedir taxis.
- Trip.com para reservar hoteles y trenes.
- Amap para moverse por la ciudad.
- Google Translate para traducir carteles o conversaciones.
- Una VPN o eSIM con acceso sin restricciones, imprescindible si quieres utilizar Google, WhatsApp o Instagram desde China continental.
Nuestro último consejo
Shenzhen no es una ciudad para ir tachando monumentos de una lista. Lo mejor es recorrer sus barrios con calma, entrar en centros comerciales sin un objetivo concreto, perderse por Huaqiangbei y descubrir cómo es el día a día en una de las ciudades más innovadoras del mundo.
Fue precisamente esa mezcla de tecnología, modernidad y pequeños descubrimientos inesperados lo que hizo que termináramos disfrutando mucho más de Shenzhen de lo que imaginábamos antes de viajar.
¿Merece la pena visitar Shenzhen?
Si somos sinceros, Shenzhen fue la ciudad que menos disfrutamos de todo nuestro viaje por China.
Nos hacía mucha ilusión conocer la famosa capital tecnológica del país y recorrer Huaqiangbei, algo que sin duda merece la pena si te gusta la electrónica. Sin embargo, después de tres noches sentimos que ya habíamos visto lo que buscábamos. Llegó un momento en el que tantos centros comerciales y tiendas terminaban pareciéndose entre sí, y el tráfico constante de motos eléctricas nos resultó bastante agobiante.
Después de visitar lugares como Yangshuo, echamos de menos una ciudad con más historia y personalidad. Aun así, no nos arrepentimos de haberla incluido en la ruta, porque nos permitió conocer la cara más moderna de China y, además, fue la excusa perfecta para descubrir Yangshuo, que terminó siendo nuestro lugar favorito del viaje.
Si te apasiona la tecnología o vas a combinar la visita con Hong Kong, creemos que Shenzhen puede ser una parada interesante de uno o dos días. Pero si tu tiempo es limitado, nosotros priorizaríamos otros destinos antes.
Al final, conocer Shenzhen nos ayudó a entender una parte muy diferente de China, aunque probablemente no sería una ciudad a la que volveríamos en un futuro viaje.
