BARCELONA, DIA 13, 14 Y 15
Última parada: una escapada futbolera a Barcelona
Barcelona es una de esas ciudades que sentimos un poco como nuestra. La hemos visitado muchas veces, la conocemos bien y siempre que volvemos nos recibe con esa mezcla de energía mediterránea, arte, historia… y fútbol, por supuesto. Por eso, para cerrar nuestro viaje por Francia y Alemania, decidimos hacer una última parada de dos noches en la Ciudad Condal, con un objetivo muy claro: ir a ver un partido del Barça. Y más aún por Emi, que es un culé de corazón.
Guía completa de Barcelona para una escapada de 2 días
Dónde nos alojamos
Reservamos a través de Booking un apartamento llamado Aparthotel Casa Batito, que está muy cerca del Camp Nou, ideal para lo que buscábamos. El apartamento nos costó 180€ por las dos noches y era sencillo pero suficiente para nosotros tres: una pequeña cocina, baño privado y camas cómodas. La única pega es que no había sitio para aparcar cerca, así que tuvimos que dejar el coche en un parking cercano durante los dos días.

Primer día: centro, nostalgia y compras frikis
Llegamos desde Andorra justo a la hora de hacer el check-in, y como ya estábamos algo cansados, pedimos unas pizzas y comimos tranquilamente en el apartamento. Por la tarde, cogimos el metro rumbo al centro. Aprovechamos para comprar un bono de metro de 48 horas, que nos costó 17,50€ por persona y nos vino genial para movernos sin preocupaciones.
Paseamos por Las Ramblas, vimos la Catedral de Barcelona, el ambiente en el Puerto Viejo, y acabamos en un sitio muy especial que descubrimos hace un tiempo: las Galerías Maldà. Estas antiguas galerías comerciales, que durante años estuvieron medio olvidadas, se han transformado en un paraíso para los fans del universo friki. Hay tiendecitas dedicadas a Harry Potter, Mario Bros, Naruto, anime en general y, por supuesto, Dragon Ball. Y sí, como era de esperar, Samuel cayó rendido ante una figurita de Goku que se vino con nosotros para casa. 😄

Cenamos por allí, entre el bullicio del centro, y regresamos pronto al apartamento para descansar: al día siguiente tocaba fútbol del bueno.
Segundo día: pasión azulgrana
Nos levantamos con el gusanillo en el estómago. Ese día íbamos al partido del FC Barcelona, algo que teníamos muchas ganas de hacer y que organizamos especialmente para que coincidiera con nuestro paso por la ciudad. Pasamos la mañana entera empapándonos del ambiente en los alrededores del Camp Nou: fuimos a la Botiga del Barça, paseamos por los alrededores, nos hicimos fotos, y sentimos esa emoción previa que solo entienden los que viven el fútbol con pasión.

Cuando llegó la hora, entramos al estadio y disfrutamos como niños. El Barça nos regaló una victoria, así que no podíamos haber pedido mejor final para el viaje. Cenamos allí mismo, con un bocata en la grada, felices y con la energía por las nubes.

Despedida de un viaje inolvidable
Al día siguiente recogimos todo, desayunamos y emprendimos el camino de vuelta a casa. Había terminado un viaje increíble, lleno de momentos mágicos, paisajes espectaculares, descubrimientos culturales, comidas deliciosas y muchas risas en familia.
Y Barcelona, como siempre, supo darnos ese cierre perfecto, entre lo familiar y lo emocionante.
Ya estamos soñando con el próximo.
